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RUMBO A ALGUNA PARTE

Una vez leí una cita, que ahora mismo no recuerdo muy bien de quien era, pero decía: “Los libros son finitos, los encuentros sexuales son finitos, pero el deseo de leer y de follar es infinito, sobrepasa nuestra propia muerte, nuestros miedos, nuestras esperanzas de paz”. Hay experiencias en la vida que son tan placenteras que el deseo de revivirlas las hace que perduren en el tiempo, en nuestras mentes. En la Dominación se cumple con este precepto, con independencia del rol que se desempeñe, siempre se busca más y mejor.

La parte Dominante busca satisfacer sus ansias de poder sobre otras personas, el placer de dominar en cuerpo y mente a sus [email protected] a su voluntad, el contagiar su placer a los que con gratitud acatan sus Mandatos.

La parte sumisa busca satisfacer sus ansias de despojarse de voluntad, el pertenecer a otra persona, el ser dependiente, el llegar a conocer y traspasar aquellos límites que algún día se marcó y que nunca se atrevió a cruzar solo, el convertir su placer en gratitud al ver la satisfacción de su [email protected]

En la mayoría de las ocasiones se habla muy frívolamente sobre la Dominación, algo que deslegitima la propia esencia de lo que verdaderamente es o de lo que debería de ser. Está en cada uno de nosotros el entenderla y el hacerla entender según nuestros propios criterios de apreciación, siempre y cuando no vulneremos sus fundamentos y se llegue a atentar de forma descontrolada contra la salud y los principios éticos y morales de cualquiera de los intervinientes. Me asquean los comentarios frívolos y distantes que se suelen hacer en referencia a los distintos roles que asumimos cada uno de nosotros libremente en la Dominación. El Amo y el esclavo, el Señor y el sumiso, dos extremos que no deben separarse por barreras sino unirse por vínculos de confianza y siempre avanzando hacia una misma dirección.

Muchas veces oímos o leemos referencias dedicadas a la Dominación y en general al BDSM, donde se denota la falta de empatía con las personas que realizamos dichas prácticas. Ya no estoy hablando únicamente de personas no eruditas en el BDSM sino de integrantes de este mundo que por inexperiencia o malas praxis desprestigia al resto de la comunidad BDSM. Entro en cólera cuando personas sin experiencia en el BDSM me relatan encuentros desafortunados con mala gente, por llamarla de alguna forma, que se aprovechan de la ingenuidad, curiosidad y la predisposición de personas inexpertas por iniciarse en el BDSM, dejándolas perdidas en un estado de desamparo y confusión, que muchas veces conllevan graves secuelas.

El Dom debe convertirse en timonel y guía de su [email protected], al que en todo momento le mostrará el rumbo a seguir para que la travesía llegue a buen puerto, evitando los temporales, tormentas y zozobras para que no se produzca un naufragio. En el diálogo y el entendimiento siempre está la calma que hace que amainen las tempestades gracias al consenso.

En toda travesía hay que tener mucho cuidado con los piratas que siempre tratarán de hacernos naufragar a costa de conseguir su botín.

Filosofo-loco hace 12 dias 0 52
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Filosofo-loco
media/images/membership/member.png Hombre Amo
51 años, Santander
Jan.11.2021 (hace 12 dias)
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