___

El ritual

Unos pocos rayos de sol que dejo entrar por la ventana, hacen que me despierte a las 8:30 de la mañana como de costumbre.

- ¡Qué sueño! - refunfuño. 

Es hora de que me levante...

Aparto la sábana que cubre mi cuerpo desnudo y me desperezo bajo unos gemidos y una sonrisa al recordar que anoche lo tuve aquí conmigo.
Tengo hambre, ¿habrá dejado el desayuno listo como le pedí?

Cómo me cuesta levantarme los martes, ¡odio los martes! 

No puedo evitar sonreír al ver en la mesa del comedor mi desayuno listo como me gusta: un zumo de naranja, unas tostadas y un té rojo, caliente. 
Caliente. 
Por lo visto no hace mucho que se ha marchado. 

Me tomaré el té primero, ¡qué delicia!, pero necesito una ducha urgentemente... 

En el baño me doy cuenta de que está todo listo, mi albornoz y mi toalla preparados, la alfombrilla colocada...

- Si es que no podía haberlo elegido mejor. - me susurro a mí misma. 

Entro en la ducha, bien caliente, necesito relajarme mientras recuerdo todo lo ocurrido anoche...

En el metro de Valencia, 21:21h Whatsapp:

Metal: Estoy agotada hoy, qué bien me vendrías hoy en casa. 
K: ¿Está de camino a casa?
Metal: Sí.
K: ¿Tiene la cena lista?
Metal: Sí, me la dejé preparada al mediodía.
K: Sabe que estoy para servirla. 
Metal: Lo sé, pero hoy sé que ha sido un largo día para ti...
K: Sólo la necesito a Ud. para reponerme del mal día. 
Metal: Y yo te necesito a ti para recuperarme del cansancio. 

Al llegar a casa sólo necesito una ducha reconfortante y cenar, así que voy directa a la ducha.
¡Cómo la necesitaba!
Me caliento el pescado con verduras que me dejé listo al mediodía y al acabarlo no opto más que por tirarme en el sofá, por cierto, K no me ha vuelto a escribir...

22:30h 
Metal: ¿Estás ahí? 
K: Estoy aquí. 

Suena el timbre. 
¿A estas horas? 

-¿Sí? 
- Señora, estoy aquí. 

No acabo de creerle, le abro la puerta y le escucho subir las escaleras. 
Este chico cada día me sorprende más. 

- ¿Qué haces aquí?
- No podía dejarla sola hoy y la necesito más que nunca, Señora. 
- Pasa. 

Ya sabe lo que tiene que hacer cuando viene a casa, así que se va al baño.
Mientras me voy al sofá a seguir revisando e-mails desde el smartphone mientras escucho Freeway Flight de DeWolff.

 

Entra por la puerta del comedor sólo con esos boxers que saben que me encantan, pasa con la mirada baja y se pone a los pies del sofá. 

- Acércate, cielo. 

Lentamente se acerca y se arrodilla para estar más cerca de mí, le agarro de la barbilla y un beso suave y lento en los labios le hace sonreír y sonrojar a la par. 

- Hazme un masaje en los pies, estoy agotadísima.
- Sí, mi Ama. 

Es tan tímido, tan frágil, y a la vez tan varonil y entregado, que hace que no pueda estar más orgullosa de haberle elegido y de que él decidiera entregarse tan plenamente a mí aquel Febrero.

Siento que me besa los pies, me necesitaba, hoy ha sido un día muy duro en el trabajo y sé que no lo está pasando bien.
Le invito a que se acerque a mí, reposa su cabeza en mi abdomen, a veces no necesitamos hablar para saber lo que necesitamos, y es algo que me fascina; le acaricio la cabeza y él sólo sabe restregar su cabecita en señal de devoción cual perrito que sabe que es. 

Me levanto y sigue allí arrodillado, voy a la habitación a por su collar y su correa. 
Cuando llego al salón veo que me mira contento, levanta su cuello dejando ver esa nuez que tanto me gusta, le beso, le abrocho su collar y le llevo hacia el cuarto. 
Al entrar cierro la puerta tras él y le dejo allí, de rodillas.

Voy a prepararme, me encanta que me mire.
Me quito el pijama.
Dos gotas de Classique de Jean Paul Gautier.
Me pongo mi culotte negro de encaje.
Mi sujetador granate con el encaje negro tan perfecto y tan sexy...
Mis medias de rejilla y mi liguero para que las sujeten bien.
Mis botas.
Mis guantes de cuero negro que cubren mi antebrazo.
Me ato mi bata de encaje.
Me aplico el eyeliner más dramático del universo, un toque de colorete y mi labial.
Azuzo mi pelo, me retiro el flequillo sujeto con una horquilla....

 

Lista.

Le miro, está atento, le encanta observar cómo me preparo para nuestra noche, nunca es una sesión, los dos sabemos que no nos gusta llamarlo así porque siempre son mucho más que eso... 

Me acerco con paso firme hacia él...

 

 

 

 

 

Continuará...

metal_lady May.10.2018 1 1312
5 votos
Post info
metal_lady
media/images/membership/member.png Mujer Sumisa
30 años, --
May.10.2018 (hace 818 dias)
Acciones